Querida Tijera:
Quiero
que sepas que me encanta cómo cortas y me gustan mucho tus curvas y tu cuchilla;
tu color es algo que me vuelve loca y tu tornillo me apasiona. Tu camino gris
me deslumbra en el campo de flores azules.
Te
quiero tanto que no puedo dejar de pensar en ti, por eso mientras el maestro
explica me regaña de vez en cuando estoy enredando contigo. No quiero que
mueras porque tienes una raja muy profunda, y tú dejarás alguna más mayor en mi
corazón, y no quiero dejarte ir, que
llevo contigo desde segundo curso; desde segundo curso, yo no podía vivir en
soledad, y llegaste tú, mi amada tijerita, tijerita de mi corazón. Siempre que escucho la palabra ``cortar´,
me enamoro más de ti, aparte de que cada
día también; piensa bien, te quiero mucho, pero mucho, mucho.
Besos
y muchos abrazos:
Tú amada.
Lucía 6º Curso.
PARA MI AMADA TIJERA DE SU AMIGUITO GUSTAVO.
Querida
tijera:
Esta carta es para que
sepas que desde que te compre me encantas. Tú estuviste toda la vida
conmigo en mi estuche. Lo que más me gusta de ti son tus mangos
verdes con rallas azules, tus ayudas en manualidades, tus cortes en
el papel… Recuerdo donde te compre, fue en los 20 DUROS el día 13
de enero del año 2006. Cada vez que tengo que hacer plástica
contigo me salen súper bien los cortes.
Cuando me mandan hacer
algo contigo me alegro porque voy a tener la oportunidad de volver
a estar contigo. Me acuerdo de aquel cubo con sus seis caras, sus
ocho vértices y sus doce aristas; que hicimos, me lo pase de
rechupete con aquellos cortes. Y en la máscara en la que estamos
trabajando. Bueno que me voy del tema.
Lo que te quiero decir
es que hasta cuando yo sea grande y aunque tú estés hecha pedazos
nunca te olvidare. Porque no hay otra como tú, ni nunca jamás habrá
otra sustituta como tú. Si alguna vez tengo otra no te pongas celosa
que yo te quiero a ti más que a mi vida y espero que esta carta
tenga resultado, también una respuesta.
BESOS.
Gustavo 6º Curso.
Querida
tijera:
Cada vez que
te veo en el estuche me dan ganas de cogerte,
porque tú me has
ayudado cuando te he necesitado.
Me
socorriste cuando tuve que hacer trabajos y lograste que el maestro
me pusiera más nota, sobre todo por esos cortes tan perfectos con
los
que me
encantas.
Todavía me
acuerdo del día que te compre, desde entonces hemos cortado
y
cortado juntos.
Cuando
necesitaba hacer una brecha, ahí estabas siempre para ofrecerme
esas lindas manos cortantes y esos ojos de círculo.
Escribo esta
carta para felicitarte por tus esplendidos trabajos, nunca te
olvidare tijerita mía.
Pablo 6º
Curso
Querida
tijera: